Mostrando entradas con la etiqueta el coletas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta el coletas. Mostrar todas las entradas
miércoles, 29 de marzo de 2017
El camaleónico Pablo Iglesias
¿Saben ustedes cual es la mejor cualidad de un camaleón?: su capacidad para camuflarse, para pasar desapercibido estando ahí, para ocultarse de sus depredadores pero estando al acecho de sus víctimas.
Y esa es, también, la mejor cualidad de Pablo Iglesias, del camaleónico Pablo Iglesias, ese que cuando le interesa defiende la libertad de expresión a capa y espada para que él y los suyos puedan decir lo que quieran, y cuando esa misma libertad de expresión, usada por otros, se mete con ellos, la critican y tratan de abolirla tachándola de fascista, de racista, de xenófoba...
Cuando Pablo Iglesias hace uso de "SU" libertad de expresión, eso es bueno. Eso es necesario. Eso hay que defenderlo y protegerlo...porque lo hace él. Y cuando alguien, en el uso de esa misma libertad de expresión, se mete con el Coletas o con alguno de los suyos o ataca a los intereses de la formación morada, entonces la critica, trata de abolirla, de suprimirla, y la tacha de fascismo encubierto, de racismo y de xenofobia.
El Coletas sabe muy bien camuflar su ideología con el color o las frases que más y mejor le convienen en un momento determinado. Si en un momento determinado le conviene defender el color blanco, se camuflará de blanco entre las masas de sus seguidores, y si mañana, por el motivo que sea -siempre mirando por sus intereses particulares- le interesa defender el color negro, se volverá a transformar y a camuflarse de negro, sin importarle que ayer defendiera lo blanco y hoy esté defendiendo lo negro. Eso para él no es importante: Lo importante es decir lo que le conviene y le interesa en un determinado momento. Siempre habrá gente que defenderá su transformación y siempre habrá gente que creerá en su cambio.
El camaleón, dependiendo de por dónde pasa, adopta un color u otro: ¡Exactamente igual que el Coletas. No le importa el sentido del ridículo. No tiene!
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
