Cuando a un Presidente de Gobierno, como es el caso del Felón Embustero Sánchez Castejón, alias Pinocho, le dicen en su cara lo embustero, mentiroso y falto de palabra que es y él ni se inmuta, te sigue mirando a los ojos, no se pone nervioso ni tiene sudores fríos y permanece impasible como una piedra, es señal inequívoca de lo rastrero, miserable, inútil, inmoral, ruin e indecente que es.
En mi tierra decirle a alguien que "no tienes palabra" es un insulto que muy pocos aguantan sin revolverse. El Felón no sólo aguanta eso y mucho más sino que, y eso es lo peor, le resbala todo por la pata abajo. Jamás se despeinará ni se cabreará por decirle un insulto semejante. Esa es la dignidad, la ética y la moral que ese personaje tiene. Se ríe de todos y de todo. Le importa una higa que le digan MENTIROSO, COBARDE, TRAIDOR Y FALTO DE PALABRA. Muchos le han dicho, en su cara y públicamente, que no se fian de él. Eso dice mucho del personaje. Dice mucho y nada bueno.
Este elemento tan raro es carne de psiquiátrico. Creo que algún día alguien incluirá en los libros de la Historia de España a este personaje como nefasto y lo peor que ha pasado por los distintos gobiernos de este país. Está hundiendo a España a base de mentiras, pactos antinatura y dando el abrazo, no ya del oso, sino del Diablo. A su madre hace años que la vendió y quien eso ha hecho tiene poco margen de credibilidad y mucho de desconfianza.
Imagino lo orgullosos que tienen que estar de él todos los que le han votado por SEGUNDA VEZ. La primera vez que alguien le votó pudo equivocarse, pero una vez votado y viendo todas las mentiras y traiciones posteriores que ha ido cometiendo, el que ese alguien le vote por segunda vez no tiene perdón de Dios: ¡Son estos, los votantes por segunda vez, quienes tienen gran parte de la culpa de que ese MENTIROSO, EMBUSTERO, FALSO Y TRAIDOR esté en La Moncloa haciendo lo que hace y diciendo lo que dice!
Un ególatra y narcisista chulesco como es él debe de tener La Moncloa llena de espejos de cuerpo entero por todos los pasillos y habitaciones. A él le gusta mirarse, ver "lo guapo que soy y qué culito tengo" y sonreirse ante el espejo mientras se pasa el dedo pulgar por los labios.
En resumen: El Felón Sanchinflas, alias el Embustero, está enfermo. No cabe otra opción.
