Hacía mucho tiempo, demasiado...años...que no entraba en mi blog y que, por tanto, no escribía ni una sola palabra acerca de ningún tema.
Hoy, mira tú por dónde, me ha dado por pasarme por aquí y anotar estos pequeños apuntes, estas líneas, detallando mi desidia a la hora de plasmar mis pensamientos e inquietudes en mi blog.
Y la verdad sea dicha que, el motivo principal para entrar en mi blog, aparte del recuerdo repentino de otros tiempos y otros escritos, es que ha amanecido tras la ventana de mi mesa del ordenador con una niebla muy cerrada, lechosa, blanquecina, de esas que invitan a quedarte en casa escuchando música, sea la que sea, mientras escribes y, de vez en cuando, giras la cabeza a un lado, hacia el lado de la ventana, mientras sigues viendo el fondo difuminado cuando ayer se veía soleado, limpio y ámplio.
Y la música sigue saliendo desde los altavoces que tengo colocados en la parte de atrás de mi ordenador, y la niebla sigue, el frío y la humedad se sobreentienden, la gente apenas se ven pasar por la acera frente a mi casa, acera ayer muy transitada y hoy, ¡cómo son las cosas!, apenas he visto a alguien pasar con la bolsa de la compra. De no ser absolutamente necesario, la gente se queda en casa y, la compra, para mañana, que aquí no es habitual la niebla. Seguro que mañana hace sol y apetece bastante más que hoy el darse un paseo hasta el super para comprar lo que ayer aún no nos hacía falta.
Y en esas estamos mientras acabo de plasmar estos pequeños y simples pensamientos, pensamientos que antes eran muy habituales y que, hoy por hoy, con el avance de las redes sociales, los facebook y los twitter,hacen que la gente pierda la buena costumbre de escribir en un blog unos pensamientos que en esas redes sociales nombradas son difíciles de plasmar.
Que tengan ustedes una muy buena mañana y un mejor final de día.




